Los cultivadores de la música sagrada, dedicándose con renovado impulso a un sector de tan vital importancia, contribuirán a la maduración de la vida espiritual del pueblo de Dios (San Juan Pablo II).


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jueves, 5 de enero de 2012

LAS MISAS DE AGUINALDO: TEOLOGIA, CULTURA Y MUSICA

Por: P. Miguel A. Trinidad Fonseca
 

     Sin duda alguna que las “Misas de Aguinaldo” son parte de la tradición religioso-popular de Puerto Rico. Ya lo insinuó Bobby Capó en su salsa navideña: Yo quiero ir a mi pueblo / allá pa’ las navidades / oír Misa de Aguinaldo / salir después a la calle.
     Las Misas de Aguinaldo consisten en 9 misas celebradas desde el 16 hasta el 24 de diciembre, inclusive, a modo de preparación para la solemnidad y el tiempo de Navidad. Tienen su origen en la devoción hispánica de la expectación del Parto de la Virgen María. El Obispo Don Alonso Manso trajo esta devoción a nuestra Isla desde la catedral de Sevilla, a la cual nuestra diócesis de Puerto Rico estuvo vinculada[1]. En la actualidad, estas misas comienzan con la celebración de la Expectación del Parto de la Virgen María, que en el presente celebramos el 16 de diciembre.
     Estas celebraciones caen dentro de la segunda parte del Adviento (desde 17 hasta la mañana del 24 de diciembre), que, a diferencia de la primera parte (la cual toca el tema de la segunda venida del Señor), nos prepara para celebrar el nacimiento histórico de nuestro Salvador.
     Para que podamos llamarlas “de aguinaldo”, hay que celebrarlas antes de que salga el sol. Madrugamos para celebrar la santa Misa aguardando la venida del Cristo, representado por el sol astronómico, con nuestras lámparas encendidas, en vigilia, como las vírgenes prudentes del evangelio (cf. Mt 25, 1-13). Estas misas se celebran de madrugada, a las cinco y media de la mañana, de manera que los últimos aguinaldos alusivos a la salida del sol material, símbolo del Sol Espiritual –Cristo Jesús- coincidan con la aurora, o sea, las 6:00 de la mañana[2]. Con las Misas de Aguinaldo manifestamos nuestro deseo de que Cristo-Sol renazca en nosotros: Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el Sol que nace de lo alto (Lc 1, 78). En la Misa aclamamos al Señor diciendo: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven Señor Jesús: la Misa implica una actitud de espera vigilante a la venida del Señor, y las Misas de Aguinaldo destacan esta riqueza. Excelente preparación para recibir y celebrar al Señor en la Navidad.
     Estas misas tienen como características los villancicos y aguinaldos que se entonan, con textos alusivos al próximo nacimiento de Jesús. Canciones como Hacia Belén se encamina o Camina, camina amante José, al son de instrumentos típicos aclimatan estas celebraciones  con una tónica de espera alegre y jubilosa. Igualmente es tradición en Puerto Rico que los cantos del Ordinario de la Misa estén revestidos de música puertorriqueña.
     Después de la Misa en muchos lugares se prepara desayuno para los asistentes, a cargo de las diferentes capillas o grupos apostólicos, sin dejar de cantar villancicos y aguinaldos. Esto se hace o en los predios del templo o en casas particulares. Algunos se llevan el panecito y el chocolate en la mano para ir a sus respectivos trabajos y tratar evadir el inminente “tapón” (=congestión vehicular en la carretera).  
     Sería oportuno considerar algunos puntos importantes para mantener esta tradición en su esencia:
1.      No podemos perder de vista el carácter de vigilia de estas misas. Hay lugares que las celebran después de las 6:00 AM o hasta después, sobretodo el o los días del novenario  que caen domingo. Semejante práctica daña  el sentido teológico de las Misas de Aguinaldo. Igualmente estas misas pierden su simbolismo al celebrarse en la noche.

2.      Es clave el respetar los días correctos del novenario: desde el 16 hasta el 24 de diciembre. En muchos lugares estas misas comienzan a celebrarse el 15 de diciembre o antes, práctica que adultera el sentido de “novena” (9 días inmediatamente antes de una fiesta) y la misma tradición puertorriqueña. La Viergen María estuvo 9 meses de parto, no 10 (del 15 al 25 de diciembre hay 10 días...). Más tarde habrá tiempo para descansar...

3.      Musicalmente, aunque predominen los ritmos típicos, hay que cuidar el repertorio, para que éste sea litúrgico y propio del Adviento. Recordemos que las Misas de Aguinaldo no pertenecen al tiempo de Navidad. El carácter “de tierra adentro” de estas misas no nos excusa de violar las normas litúrgico-musicales. El texto del ordinario de la misa (sobretodo del Santo y el Cordero), debe respetarse (Cf. Liturgicæ instaurationes #3). Ni en estas misas ni en el templo hay lugar para las parrandas seculares.      

Ojalá nuestra juventud sepa valorar esta hermosa tradición aún viva con la ayuda de  todos nosotros, llamados a preservar estas tradiciones litúrgicas llenas de riqueza teológica y cultural.




[1] Cf. Nevares Nieves R, Misas de aguinaldo en Puerto Rico, importancia teológica y cultural en el siglo XXI, periódico El Visitante,  16-22 de diciembre de 2007, pag. 12.
[2] Colecciones Puertorriqueñas, The Trutman Press (Sharon Conneticut), 1983, pag. 61 (tomado del Rvdo. Juan Viera Rivera, Almanaque de Humacao, 1928).

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